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miércoles, 28 de diciembre de 2011

La Primera Vez con mi Amante Virtual

Habíamos hablado varias veces por Internet, o en el MSN. Él me había pedido un encuentro frente a frente para conocernos. Finalmente accedí y nos pusimos de acuerdo en reunirnos para “ver que pasa”. Me costó mucho tomar esta decisión ya que nunca había tenido relaciones sexuales con nadie fuera de la Internet y nunca le había sido infiel a mi pareja;  pero yo quería un poco de aventura en mi vida y en ese momento yo estaba un cansada de la rutina. No puedo dejar de decir que tenía miedo de lo que pudiera pasar, es más, estaba aterrada. De todos modos, me encontré con él en un centro comercial que resultó estaba muy cerca de su casa. Estacioné mi auto en la esquina, escondido, algo lejos y escondido, para que no se levantara ninguna suspicacia si alguno de mis amigos o familiares pasaba por allí. Él me recibió en una cafetería del lugar, se levantó cuando me vio acercarme y me dio un beso en la mejilla, nos sentamos a la mesa y pedimos un café, charlamos de tonterías, Todavía me río cuando pienso en lo primero que me dijo: comentó sobre el tamaño de mi cartera diciendo que podría ser utilizado como una maleta o algo por el estilo. En un momento me susurró: “Mi departamento está cerca, vamos para poder charlar más cómodamente?”. Acepté porque estaba nerviosa de que alguien pudiera vernos. Subimos. Abrió la puerta y me invitó a pasar.  Me ofreció una bebida y me dijo que me pusiera cómoda. El apartamento es del tipo estudio, un solo ambiente, por lo que la cama era el único sitio donde podía sentarme. Regresó en un instante con un par de cervezas heladas y me preguntó que sí podía sentarse a mi lado. Con una sonrisa pícara le dije que si. Después de hablar un poco se inclinó y me besó. Yo en verdad esperaba que se devorara mi boca, pero no fue así en absoluto ¡Él era tan dulce! Con sus manos tomó mi cabeza y recorrió de arriba a abajo mi espalda. Era tan suave que me hizo temblar y me acerqué hacia él, porque yo quería más. Movió las manos hacia el frente de la camisa y se atrevió lo suficiente como para meter su mano debajo hasta encontrar el sujetador de encaje rojo que decidí llevar. Me mantuve apretada hacia él para mantener el beso. Me recosté en la cama. Se acostó entre mis piernas, deslizando su mano dentro de mi pantalón mientras con la otra me tomaba del pelo, luego me los desabrochó y me los sacó con facilidad hasta las rodillas. Dejó de besarme y se concentró en acariciar mi gruta con los dedos. Traté de contenerme, pero yo estaba tan mojada que me empecé a retorcerme, girando mi cuerpo, tratando de que sus dedos entraran más profundo en mí. Yo arqueaba la espalda y gemía cuando de repente se detuvo. Yo estaba pensando que había hecho algo malo, cuando se levantó de la cama. Se acercó a la pequeña cómoda, abrió el cajón de arriba a la izquierda y sacó un preservativo. Yo estaba al borde de emoción cuando lo vi empezar a desabrocharse la ropa propia y dejarlos caer al suelo mientras envolvía su enorme polla en el látex. De regreso a la cama terminó de sacar mis pantalones y los tiró al suelo. Al instante me agarró la cara para acercarme hacia él para besarme otra vez. Había pasado tanto tiempo desde que me había sentido plena teniendo relaciones sexuales que yo sabía que acabaría apenas su pene tocara la entrada de mi vagina, pero no podía acabar aún. Yo estaba tan mojada como no lo había estado nunca. Abrí mis piernas un poco más separadas y sentí su pene por primera vez, apenas tocando mi coño. Poco a poco, entrando la cabeza palpitante, me quedé sin aliento, se detuvo, pero no salió y empezó a besarme de nuevo. Fue entonces cuando se deslizó con gran facilidad, dejando escapar un gemido. Me besó el cuello mientras nuestros cuerpos se empezaban a amoldar y a girar al mismo ritmo. Se movía muy lento y se aseguraba de que cada golpe fuera profundo y penetrante. Fue entonces cuando no pude soportar el resto de mi ropa por más tiempo. Me senté y el me arrancó la camisa tan rápido como pudo y ya sacaba mi sujetador fuera del camino. Mis pezones se sentían como si estuvieran a punto de explotar, Agarró, pellizcó y acarició cada seno, chupando y lamiendo, dedicándose al izquierdo, él sabía que era el botón para enardecer mi cuerpo. Comenzó a mover su polla en mí un poco más rápido embistiendo muy duro y penetró muy profundo en mi vagina. Yo estaba gritando su nombre y pidiendo más fuerte, más aprisa cuando me dobló las piernas contra el pecho y la penetración se hizo aún más profunda de lo que pensé era posible. Podía sentir su polla palpitante dentro de las paredes de mi coño y me sentí más húmeda con cada golpe. Mi cabeza daba vueltas mientras que él me poseía, y es ahí cuando acabé. Yo nunca había tenido un orgasmo así antes y me encantó la sensación de las contracciones que mi vagina hacía con su miembro en el interior. Me embistió un poco más rápido y duro, su cuerpo hacía ruidos golpeando contra mi cuerpo y su semen comenzó rezumar a borbotones dentro de mi cuerpo. Él se retiró, y mi coño hizo un ruido cuando la cabeza salió fuera de mí y se puso a mi lado, mimándome, abrazándome, besándome y diciéndome estas palabras: “Eres divina, Ros. Siento que ya hay una conexión entre nosotros que va más allá del sexo, me siento unido a ti de muchas maneras… Podrías hacer que me enamore…” Yo le respondí: “Esas son cosas del destino…”. Y me dijo: “Para nuestro próximo encuentro te voy a tener preparada una sorpresa que se que te va a gustar…” Y así fue…. Pero esa es otra historia…..

sábado, 19 de noviembre de 2011

MI VECINO DEL PISO 7



Hola, me llamo Rosario pero todos me dicen Ros. Tengo 47 años, casada. Soy ancha de caderas, cintura delgada, senos copa C, erguidos a pesar de la maternidad. En las mañanas, luego de que mi niña se va al colegio y mi marido a trabajar, bajo a comprar el periódico en un puesto cerca de mi casa. Casi siempre el ascensor baja lleno, yo vivo en el piso 13 y en el piso 7 se monta un vecino, mas o menos de mi misma edad, casado tambien. Al principio, cuando nos encontrábamos, el saludo era formal, tan solo un buenos dias y nada más. Pero poco a poco, fuimos teniendo un poco más de confianza y, con otros vecinas y vecinos que bajaban tambien, compartíamos comentarios, sucesos, hechos y, por que no, algún que otro chisme, todo dentro del tiempo que duraba el viaje hasta Planta Baja. Al poco tiempo comencé a notar que mi vecino del 7 me miraba con  ojos pícaros y su saludo venía cargado de doble intención. Las veces que nos encontrábamos solos en el ascensor siempre me besaba en el cachete y me hacía algún comentario: "estás muy linda hoy" o "que bien te queda esa falda..." No puedo negar que sus palabras me alagaban y comencé a vestirme un poco más seductora, con un brassiere que realzara mis senos, alguna camisa muy pegada, o un vestido picarón. Él se daba cuenta de que me vestía así por su causa. No dejaba de sonreirme y regocijarse con mi atuendo. Un día bajé un poco más temprano porque tenía que hacer una diligencia y debía tomar el autobús. Comenzó a llover cuando llegaba a la parada. ¡Qué lata! Estando allí parada se detuvo una camioneta a mi lado, se bajó el vidrio del copiloto y vi a mi vecino que se asomó y me dijo: "Móntate que yo te llevo". Uff que buena suerte la mía! Me preguntó que adonde iba y yo le dije: "Sí pasas por alguna estación del metro, me puedes dejar allí" "No, te llevo adonde vayas, no tengo prisa en llegar, es lo bueno de ser el jefe" Fuimos hablando de cualquier tema hasta que llegamos a mi destino. Cuando me despedía tomó mi cara entre sus manos, la acercó a la suya y me susurró: "Ya tienes quien te lleve a todos lados, tu sólo dime adonde vayas y yo te llevo" y besó suavemente mis labios. Su beso y su aroma a colonia masculina me acompañaron todo el día. Al día siguiente bajé como todos los días con varios vecinos, al llegar al 7 estaba impaciente y al abrirse las puertas allí estaba él, cuando llegamos a la Planta Baja, se retrasó hasta que yo salí y me dijo quedamente: "Mañana espérame en la parada" Por supuesto que tomé su palabra, inventé cualquier excusa y puntualita estaba esperando. Para esa ocasión me puse un vestido que llegaba por encima de mis rodillas, tirantes en los hombros, sin brasiere. Cuando subí a la camioneta, a mi querido vecino se le iluminaron los ojos... "´¿Cómo amaneció hoy la dueña de mis sueños?" Me reí y nos fuimos rodando. Como había mucho tráfico, él aprovechaba para acariciar mi rodilla, la cual había colocado estratégicamente cerca de la palanca de cambio.  De vez en cuando la mano subía hacia mi redondo muslo, haciéndome sentir un calorcito entre las piernas. Me preguntó que adonde iba y yo le respondí: "No tengo rumbo fijo.." "Perfecto" me respondió. Fuimos a un lugar solitario, en la mitad de la montaña que rodea Caracas desde donde podíamos contemplar todo el valle. Empezamos a besarnos, tímidamente primero, bien profundo después mientras sus manos se perdían debajo de mi falda, asombrándose el conseguirse con mi humedad; sacó mi seno derecho de su prisión de tela y comenzó a mordizquearlo. Mi excitación ya alcanzaba su máxima expresión. Busqué su dureza, la saque de su envoltorio y comencé a chuparla. Sus gemidos retumbaban dentro de la camioneta. Mientras yo mamaba él acariciaba toda mi intimidad, metía sus dedos en mi conchita húmeda. en mi culito, acariciaba mis nalgas, me masturbaba.. Yo me movía encima de él chupando, lamiendo, mamando. Cuando sentimos que ya íbamos a acabar, sacó una toalla que tenía a la mano y acabó en ella y luego me limpió a mí. Yo estaba plenamente satisfecha también. Quedamos en que el próximo encuentro sería aún mejor, mientras tanto nos conformaríamos con mensajitos de texto bien calientes, sex-tex como le dicen...  Tuvieron que pasar varios días para que pudiéramos cuadrar otro encuentro. Esta vez fuimos a un refugio en la llamada Calle de los Hoteles de Caracas. Para esa ocasión me puse un pantalón jean bien ceñido a las caderas, una camisa de botones bien ajustada que dejaba notar mis senos aprisionados en un brassiere push up, botas hasta las rodillas de tacon aguja... Todo pensado para hacer un poco más dificultosa la labor de desvestirme... jejeje.. Quería que mi amante sufriera despojándome de mis ropajes... Al subir a la habitación el deseo ya no nos dejaba obrar con cautela. Besos apasionados, caricias atrevidas... Caímos en la cama devorándonos con los labios, mis manos luchaban con el cinturón, las de él con el cierre de mis pantalones.. Casi me arrancó los botones de la blusa, dejó al descubierto mis pechos y, como nene hambriento, comenzó a chuparlos, morderlos, lamerlos, los apretaba para meterlos juntos en su boca. Mis manos se perdían en su entrepierna, saque su dureza que ya había alcanzado su buen tamaño y también comencé a chupar, mi boca se llenaba de su carne, mi lengua no dejaba un resquicio sin conocer, sus gemidos se confundía con los míos, como pudo me liberó de mi prisión de tela y dejó al descubierto mi intimidad para que también disfrutarla. Se separó de mis pechos y voló hacía mi conchita, húmeda, depiladita, espectante. Y fue un 69 como hacía tiempo que no hacía. Nos devoramos como fieras hambrientas, salvajes, muy excitadas... Y acabamos en nuestras bocas con gritos de placer saliendo de las gargantas... Cuando nos calmamos nos miramos fijamente a los ojos... Y nos besamos confundiendo saliva con líquidos corporales, profundo, suave, divino. Y nos excitamos nuevamente y esta vez sí hubo penetración, despacito primero, profundo después. Mis caderas no cesaban de girar, mis pies apoyados del colchón las levantaron y seguían su ritmo, arriba y abajo, lento, rápido, girando, apretando, gritando, fui potra salvaje y él mi domador, en su espalda quedaron las marcas de mis dedos... Cuando acabamos nuevamente nos quedamos como estábamos hasta que la respiración se calmara, podía sentir sus fluidos y los míos resbalando por mis nalgas dejando en las sábanas de un hotel anónimo de Caracas la prueba de mi infidelidad...
Tuvimos varios encuentros más como éstos, pero debido a los problemas políticos y económicos que enfrenta mi país, él tuvo que despedir a varios de sus empleados y su esposa ahora lo acompaña todos los días para ayudarlo en su negocio, así que nuestras escapadas son muy esporádicas... Pero ya le tengo el ojo puesto a otro vecino de unos pisos más arriba que el mío... Voy a hacer mis movidas y a ver que pasa... Ya les contaré...

viernes, 23 de septiembre de 2011

No se por qué te quiero. Ana Belén y Antonio Banderas

MÚSICA DE PASIÓN





Viernes en la noche, tiempo de carnaval, las máscaras ocultan nuestra verdadera identidad. En medio de la noche dos cuerpos calientes se encuentran, se descubren a pesar de la intimidad. Saben sus nombres pero prefieren jugar al anonimato para que nada rompa la magia del encuentro. Se miran a través del antifaz, una chispa de deseo se deja ver en los ojos de ella, quiere salir de su rutina, experimentar nuevas sensaciones. Se ocultan en un callejón oscuro; a lo lejos, las notas de la fiesta aún de pueden escuchar. Ella lleva puesta una falda un poco por encima de las rodillas, (contrario a lo que casi siempre usa) y una camisa de botones que deja entrever la unión de sus generosos pechos. El viste jeans apretados que permiten vislumbrar su ardiente intimidad. Se miran, descubriéndose por primera vez, a pesar que ya llevan tiempo plasmando sus fantasías en las teclas de la compu. Se besan, tímidamente primero, bien profundo después. Sus manos recorriéndose, él acaircia su generoso muslo, va subiendo poco a poco hasta llegar al centro de su deseo, ella recorre su bulto por encima del pantalón. Su conchita está mojada, muy excitada, lista, preparada. Hace un lado el pequeño triángulo de su hilo e introduce poco a poco el dedo medio en su ardiente humedad. Ella lanza un gemido de placer, mete la mano por el cierre del pantalón y aprieta su dureza, eso hace que se excite aún más.  Cuando ya no queda tela entre los dos, se funden en uno solo, se agitan, se entregan  moviéndose con pasión, con deseo, el hambre de sexo los aprieta en un fuerte abrazo. Entrelazados se mueven como uno, sincronizados, con un deseo interior de azotarse, gozarse, amarse... Sinfonía de besos, lengua y saliva recorriendo la piel. Penetración al ritmo del deseo. Sus pechos son dos timbales que requieren de su boca para vibrar. Tu falo, flauta en sus labios que hace explotar. Erótico ritmo de caderas, movimientos continuos, al unísono,  melodía que desde las profundidades de sus más primitivos instintos los llena. Una armonía de sonidos ininteligibles, los que sólo son expresados por apasionados amantes. Cuerpos ardientes, con pasión y deseo, bailando con música de amor. Cuando acaban, cuando ya se ha consumado su primer encuentro, se miran a los ojos, intensamente y se hacen mil promesas de pasión, de encuentros escondidos, de volver a bailar al ritmo de la lujuria, al ritmo del corazón…

viernes, 16 de septiembre de 2011

Ella tuvo un sueño...

     
    
Ros soñó que se despertaba en una cabaña solitaria a la orilla del mar. La brisa traía el suave olor del salitre y la bulla de las gaviotas al abalanzarse sobre un banco de peces para desayunar. Se levantó y miró por la ventana. El día estaba claro, el sol se asomaba tímidamente por el horizonte bañándola con su luz y su incipiente calor. Salió a la terraza y allí, sentado a orillas de la playa, estaba él. Era tal y como lo había imaginado, como lo conocía por las pocas fotos que habían intercambiado en la red. Bajó cautelosamente las escaleras, él aún no se había percatado de su presencia, tan absorto estaba contemplando el amanecer. Llegó a su lado, la brisa esculpía su vestido amoldándolo a su cuerpo de mujer madura. Debajo no tenía nada. Él la miró y con tan sólo un primer contacto de sus ojos su cuerpo se llenó de una deliciosa electricidad. “Hola” le dijo él. “¿Que tal?, que agradable sorpresa… ¿Cómo me encontraste aquí?”  “Me guió el resplandor de tu fuego…” respondió su futuro amante.
Se sentó a su lado, los pies jugando con la arena, se volvió hacia él y le dijo: “Me encanta que sea aquí nuestro primer encuentro, en este escenario tan divino”…
Luego acercó su cara a la suya para mirar más de cerca a través de sus ojos. Y sus bocas se unieron, tímidamente al principio, una sensación de paz y felicidad invadió toda su piel. Poco a poco el beso se fue haciendo más intenso, rodaron sus cuerpos sobre la arena y ella quedó encima, besándolo, acariciándolo hasta donde alcanzaban sus manos. Entre beso y beso, entre gemido y gemido, de sus gargantas sólo salían sus nombres acompañados de palabras dulces al principio, eróticas a medida que se hacía mas profundo el deseo.
Se desprendió de su vestido ofreciéndole sus prietas carnes, su firme cuerpo, sus redondas caderas ya maduras, sus senos turgentes…
Él le acarició la espalda, estremeciéndola, apretó sus nalgas fuertemente, ella podía sentir su dureza, se incorporó y de repente ella fue amazona y él caballo salvaje al que había que domar. Se sentó sobre su enhiesto pene, introduciéndolo muy lentamente en su húmeda vagina, podía escuchar como él rechinaba sus dientes de placer. Y comenzó la pelea, caballo-jineta…
Sus senos se movían acompasadamente al ritmo de cada embestida, él los apretaba, los pellizcaba, los halaba, haciendo que su deseo creciera más y más... Cuando estaban a punto de alcanzar el máximo paroxismo, él les dio vuelta para quedar encima de ella, y acometiéndola con salvajes empujes, acabaron juntos en una comunión de fluidos, agua de mar, arena y sal y con sus nombres pronunciados en gritos que hacían competencia al graznido de las aves en su vuelo matutino…
Pero no todo terminó allí, seguían sedientos de ellos mismos, aún abrazados subieron las escaleras, entraron a la cabaña y se dirigieron a la ducha… Enjabonaron concienzudamente cada uno las partes del otro. Él se agachó delante de ella y con su sabia lengua comenzó a lamer su monte venusino, limpio de vellitos, abriendo sus gruesos labios hasta encontrarse con su clítoris. Ella abrió sus piernas lo más que pudo, apoyando una en su hombro para facilitar el fellatio. Se sintió desfallecer de deseo, sus caderas apoyadas en la pared comenzaron a girar al ritmo de sus lamidas, se apretaba los senos y le pedía más y más.  Él subió con la lengua acariciando su vientre hasta llegar a su pezón izquierdo, sabe que eso la excita aún más… Sus bocas se encontraron nuevamente y así, con el agua de la ducha corriendo entre ellos, se volvieron a fundir, de pie, contra la pared…
Y se pasaron a la cama, donde pasaron todo el día conociéndose, descubriendo sus rincones y sus mentes, alimentando sus cuerpo y sus espíritus, pasando del deseo al amor, a la compañía, a las conversaciones frugales, banales, algunas sin sentido, otras profundas que hicieron que se gustaran más y más...
Cuando ya estaba por cerrar el día, cuando se dieron cuenta que la noche traería el sueño y con él la despedida, la increpó: “Deseo hacer mío tu culito virginal…” Ella se asustó un poco, nunca había sido penetrada por allí, siempre podían más el dolor y el pudor… Pero le dijo “Sí sabes como hacerlo sin que me duela, será todo tuyo...” Se dio vueltas, acomodando sus rodillas entre las sábanas, ofreciendo su último vestigio de dama puritana… El comenzó acariciándole el trasero, suavemente, con las manos completas, con los labios, con la lengua… Poco a poco comenzó a abrir sus amplias nalgas hasta encontrar el hoyito deseado, con movimientos expertos de su lengua comenzó a lamerlo, besarlos, olerlo, quería sentir como se relajaba, humedeció un dedo en su vagina y lo fue introduciendo poco a poco, casi imperceptiblemente para que no se asustara, y comenzó a girarlo como queriendo ampliar el espacio para que entrara su pene… Cuando la sintió ya lista para él, lubricó su dureza en sus fluidos  y la penetró con la delicadeza de un artesano del vidrio, despacito, con todo el amor que salía de su corazón porque no sólo no quería perder la oportunidad de poseerla sino porque no quería hacerle ningún daño… Ella se dio cuenta de lo sabroso que era y comenzó a mover rítmicamente las rodillas, su mano en su vagina masturbándose al mismo tiempo, los empujes se hicieron cada vez más fuertes, los gemidos subían en su intensidad … Y acabaron juntos nuevamente, otra vez, como había sido todo el día… Y ella fue feliz y él maravillado y los dos se agradecían, se besaban, jugaban, reían  y hasta lloraban… Y la noche los arropó en su negro manto y el sueño los venció y se quedaron dormidos abrazados, empiernados, besándose, sonriendo, amándose…
Y Rosario despertó de nuevo pero esta vez estaba en su propia habitación, su monotonía roncaba a su lado, se recordó de su sueño y una pícara sonrisa se asomó en sus labios… Su vida era feliz, pero ahora, con el complemento de su amante onírico y virtual, sentía que estaba completa. Quiso que llegara pronto la noche para que su poeta acudiera a su lado de nuevo, en su sueño otra vez, convertido en cualquier criatura terrestre, quien sabe, un caballo por ejemplo, y la hiciera gozar y sentir todo nuevamente..
Pero esa es otra historia…

miércoles, 14 de septiembre de 2011

ARDIENTE






















El viento me lleva hasta tu alcoba
Llego desnuda vestida de fuego
Te beso. te muerdo y te lamo
Cúbreme mi amor con caricias todo el cuerpo.
Hoy no escribiremos poemas
Cerraremos por esta noche los pergaminos
Quiero contigo realizar todas mis fantasias
Para que sientas en carne viva mi sensualidad
Que te fascina.
Te déjare llegar hasta donde más te exita
Donde la hoguera de mi vientre es lava ardiente
Me haras reir como loca y al final de este sueño
Te quemarás con el aliento de mi boca.
Tu alimento será mi cuerpo
Morderas la fruta afrodisíaca más apetecida
Y llevarás en la frente una corona de laureles
Soy tu diosa de marmol, tu piramide egipcia y
Me levantaré erguida entre tus paredes.
Te daré luz con mi estrella dorada
Perfumaré tu aliento con mi perla sagrada
Dáme el viril fuego de tu vida y de tu sangre
Quiero darte la dicha de sentirte mi dueño
Y que mueras de pasión infinita bajo mi llama
Que importa mi amor si no podemos mirar
La luz de un nuevo día.
Diosa de Fuego

lunes, 22 de agosto de 2011

Poetisa soy para ti






Soberana como una reyna
De pluma ligera dices que soy para tí
Hembra soñadora en tus brazos
Describiendo en cada poema una ilusión...

Me preguntas mi querido poeta
¿Que cual es el origen de mis fantasias?
¿Que cual es el imperio que me domina,
Desde el infinito como si fuera una estrella?

Que no te importen los críticos
Que no valoran mis escritos
Si tu sabes mi querido poeta
Qué eres tú quien da vida a mis poemas...

¡Yo soy fuego, pasión encendida!
Con mi sensual pluma imprimo
palabras que traspasan tu mente
¡Ardientes versos escritos para tí !

Quiero dejar huella para que nunca me olvides
En cada estrofa que escriba robarte la calma
Quiero por tus ojos entrar lentamente
Y llevarte conmigo a vivir mis sueños eróticos
¡Ven poeta y vive a mi lado las mas ardientes
Fantasias para ti nunca experimentadas!

lunes, 15 de agosto de 2011

Sueños





Bajo el letargo de mis solitarias noches
Noctámbula y dormitada me desviste tu mirada
Tan lejos de tu cuerpo mis manos te han buscado
En cada temblor,en cada arrebato puedo sentir que estás a mi lado.

Tus dedos maravillosos he sentido que me buscan
Me han tocado como si fuese un arpa los costados
Tu aliento cálido me arrulla y se me arquea la espalda
y vas estrujando mis senos en la intimidad de la penunbra.

Callada resisto a esas tus caricias
Muchas noches tiernas y otras salvajes
A esa sed de tu boca que no se sacia nunca
Y esa lengua tuya que siento furiosa cuando la enredo entre la mía.

Y soy sombra sobre tu cuerpo
Soy fiera y tu eres mi presa
Soy humedad en tu boca hambrienta
Eres sueño y fantasía, bloqueo total dentro de mi mente.

Viva en tu carne me lleno de placeres en torno a tu sexo
Bebo del azúcar que viertes sobre mi boca
inocente, pervesa y sin tabúes te invito
Para que vengas e ingieras del más dulce de los venenos.

¡Ah como me sigue gustando sonarte así, tan mío!
Sentirme diosa de porcelana que se quiebra entre tus manos
Venus envuelta en fuego por ti en las noches
Y cuando despierto me quedo pensando, ¿cuándo podré tenerte?                                                                
Hacerte el amor como lo he soñado yo
Como lo has soñado tú
A solas en esta habitación
consumando el mismo acto que contigo consumaría
Sigo esperando ese día 
que estaré  junto a ti, amor.
~*~ Diosa De Fuego ~*~

viernes, 5 de agosto de 2011

AÚN EN SUEÑOS ME PROVOCAS!!!

En medio de la noche sentí un cosquilleo en la espalda, unos dedos dibujaban mi columna hasta perderse en el infinito, acariciaban mis glúteos y un gemir hizo llenar mis pulmones de aire, otra mano se deslizaba sobre mi pierna. Cada poro de mi piel se electrizaba con su tacto. Su cuerpo estaba contra el mío, su aliento penetraba en mi pelo, sus labios chocaban contra mi cuello. Intente girarme para buscar sus labios y fundirme en ellos, pero con suave fuerza me mantuvo en mi sitio, él no quería mostrarme su cara.
Yo permanecí quieta con miedo de que fuera un sueño aquello, que se desvaneciera.
Disfrutaría cada segundo de lo que me diera, sus manos se movían por mi cuerpo dibujando con sus dedos mis curvas.
Al encontrarse con mis pechos, pude oír su voz ó mejor dicho su jadeo sensual que hizo que mi cuerpo reclamara más de él.
Quería más, no era suficiente con sus caricias, mi cuerpo excitado se estremecía, entre jadeos le pedía que me hiciera suya, necesitaba sentirle dentro de mí.
En un solo movimiento brusco y firme le tenía sobre mí y por primera vez sentí sus labios sobre los míos, primero un tímido beso de reconocimiento, al separar sus labios de los míos me incorpore y los busque hasta encontrarlos de nuevo, esta vez no había timidez, nuestros labios se entregaron el uno al otro reconociéndose, milímetro a milímetro, nuestras lenguas jugaron hasta que nuestros labios adormecidos se separaron para seguir caminos diferentes.
Los míos buscaron su pecho firme donde mi lengua dibujo sus pezones, sus labios siguieron el camino de mi cuello dejando un rastro de fuego desde mi oreja hasta mi mentón.
Notaba la solidez y la dimensión de su miembro, sentí la humedad entre mis piernas al pensar de recibirlo dentro de mí.
Con mis manos rodeé su miembro acariciando su piel, tanteándole y dirigiéndole hacia donde quería sentirle, estaba enfebrecida por el deseo, necesitando sentirle dentro de mi cuerpo, su erección estaba dura como el acero y caliente. Levante las caderas para recibirle, su miembro se puso en mi compuertas, latía entrando en mí y mi cueva le daba la bienvenida. Su envestida fue fuerte y profunda, no pude reprimir un gran gemido de placer. Luego embistió con más dureza, bajó su cabeza hasta mi hombro y enrede mis dedos sobre su pelo a medida de que el incrementaba el ritmo, mi cuerpo y su cuerpo temblaban a la espera de la llegada del orgasmo.
Nuestros cuerpos cayeron exhaustos y nos fundimos en uno.
Nuestros labios se buscaban una y otra vez, nuestros cuerpos desnudos y enredados el uno con el otro, en un abrazo eterno. De sus labios salieron las más dulces y cariñosas palabras, definiendo lo que siente por mí. Cuando ya casi me quedaba dormida, busqué su mirada pero ya había desaparecido, todo había sido un sueño, un dulce sueño.
--
εїз  ® ø § å ® î ø εїз

jueves, 28 de julio de 2011



¡Bésame esta noche ! 
despacio, suave 
quiero sentir tu cuerpo 
sabiamente enredado al mio 
quiero que me saborees 
que me vuelvas loca 
quiero derramarme 
muy suave en tu boca. 
Quiero que me lleves 
por dulces caminos 
que mi apasionada piel 
encuentre motivos. 
Que me sofoques 
que me enciendas 
que perfumes 
mi sexo con dulces 
sabores. 
Quiero que tu lengua 
desaforada,pervertida 
invente un 
decálogo de pasiones. 
Quiero que me mires 
de esa forma loca 
sabes que me provocas 
que no resistiré. 
Quiero que me aprietes 
contra tu vientre ardiente 
tu falo incandescente 
que no me deje respirar. 
Quiero que muy fuerte 
abraces mi espalda 
que derrames 
tu esencia una y otra vez... 
Que el temblor de 
nuestro cuerpo 
se vuelva dulce aroma 
donde ardamos 
prisioneros 
y no podamos alejarnos de él. 
Quiero que me sientas 
muy profunda en tu cuerpo 
que penetren mis sentidos 
que tu piel me calcine 
quiero que tu boca 
me lleve prendida 
como loba en celo 
que me vuelvas loca. 
Quiero que tu cuerpo 
tu viril figura 
se acople a la mia 
se funda en mi piel. 
Jadeos,gemidos 
y mis gritos locos 
cuando mi lunar lujurioso 
es sabiamente encendido. 
Quiero esta noche 
que me toques suave 
ardiente,fogoso 
que me vuelvas loca. 
Quiero que me hagas 
todo lo que pienses! 
que me pierdas el respeto 
que no guardes nada. 
Quiero que te sientas 
el hombre 
mas ardiente 
el hombre mas excitante 
el más desenfrenado y loco.

MONICAEROTICA

viernes, 22 de julio de 2011

CUANDO LLEGUE A NUESTRO LUGAR DE ENCUENTRO
VOY A ENCENDER TU FUEGO
HE PENSADO EN TI TODO EL DIA
ERES MI UNICO DESEO

VOY A ENVOLVER MIS BRAZOS A TU ALREDEDOR
TENERTE CERCA MIO, FUNDIRME CONTIGO
QUIERO SABOREAR TUS LABIOS
QUIERO SER TU FANTASIA Y QUE TU SEAS LA MIA

NO SE QUE HARIA SIN TI
NO SE DONDE ESTARIA, QUE SENTIRÍA
NO ERES SIMPLEMENTE OTRO AMANTE
NO, ERES TODO PARA MI

CADA VEZ QUE EN SUEÑOS ESTOY CONTIGO
QUIERO CREER QUE ES VERDAD
CUANDO ESTAS EN MIS BRAZOS
Y HACES LAS COSAS QUE ME HACES


VAMOS A AMARNOS SIN  COMPASIÓN
SIN PREJUICIOS, NI PREVENCIÓN
SIN NORMAS, SIN MANDAMIENTOS
SIN ÉTICA NI COMPROMISOS

PUEDES VERLO EN MIS OJOS
PUEDO SENTIRLO EN TUS DEDOS
NO TIENES QUE DECIR NADA
SOLO DEJAME MOSTRARTE CUANTO...

TE DESEO, TE NECESITO
ESTOY A TU DISPOSICIÓN
SOY TUYA, TU ESCLAVA,
ME SOMETO A TI, ERES MI PERDICIÓN

QUIERO LAMERTE COMPLETO
UNA Y OTRA VEZ, POR TODAS PARTES
HASTA QUE SE NOS ACABE  LA NOCHE

Y DEBAMOS VOLVER A LA REALIDAD

QUEDATE CONMIGO, ACUESTATE ENCIMA, SOSTENIENDOME, AMANDOME, CARIÑO MIO,
AQUI, CERCA, CONMIGO, SINTIENDOTE DENTRO DE MI

ASI QUE, MUESTRAME TODO LO QUE HACES
PORQUE, CARIÑO, NADIE ME LO HACE 

COMO ME LO HACES TU

martes, 5 de julio de 2011

Mi amigo Fénix

Mi amigo es como un pájaro,   
¡Porque vuela y me hace volar con sus letras!
Es mortal como todos,
¡Pero renace de sus cenizas como el Fénix!     
 Tiene una púa como una avispa,
¡Que con deseo y pasión por todos los rincones femeninos se mete!         
Ah, amigo curioso,        
¡Posees la misma pasión que yo!
Posees la Tibia serenidad ardiendo
bajo la esperanza de hallar intimidad.
Eres un río subterráneo,
En busca de oportunidades
para conocer el amor.
¡Ojalá algún día pueda una rosa
Arder en el fuego del ave renacida!

sábado, 25 de junio de 2011

Cómo estaba previsto...

Todo sucedió como estaba previsto.
Había pasado prácticamente un año desde que intercambiaron sus primeros correos, sus primeras palabras, sus primeros versos. El amor y la complicidad fue creciendo entre ellos con el paso de los días; cada vez las palabras que se regalaban dibujaban mejor sus sentimientos, sus necesidades, sus anhelos, sus fetiches; sus deseos más íntimos e inconfesables vieron la luz, fueron verbalizados, compartidos, disfrutados y manoseados sin pudor ni recato por ambos...
Todo era cuestión de tiempo.
Todo era cuestión de suerte; esperar que la vida les regalara un poco de tiempo, un espacio, un lugar en el que coincidir. Buscarse y encontrarse en cualquier circunstancia o lugar era su sueño cotidiano, su necesidad compartida, su fantasía recurrente. El anhelo de los dos pasaba por hacerse materia física, cuerpos de carne y hueso, y vísceras, y emociones, y sensaciones... había tanto que compartir!!, tantos sueños esperando hacerse realidad!!. Pero hay veces en esta vida que los sueños se cumplen, y ese día un poco por azar, un poco por tesón, llegó.
El estaba tumbado en la cama esperándola, comiéndose los nervios a través de sus uñas. Oyó un taconeo lejano por el pasillo, un taconeo que se acercaba paso a paso hacia su habitación, un taconeo que se detuvo frente a su puerta. Sonaron unos golpes tímidos (toc, toc, toc...). Era ella.
El se apresuró a abrir la puerta. Se miraron a los ojos en el umbral, y él, con un gesto le indicó que entrara en el cuarto. Cerro la puerta tras de si, y se acercó a ella, despacio. No hablaban, no hacía falta, los dos sabían lo que sentían... su relación se había construido a través de las palabras, y en esos momentos, entre los dos eran justamente las palabras lo que sobraba, eran innecesarias, estaban de más...
Sus cuerpos se aproximaron con timidez, hasta que se tocaron, después sus brazos se fueron rodeando poco a poco, hasta que se entrelazaron completamente en su abrazo, y fueron conscientes de la presencia física del otro; el abrazo fue ganando en fuerza e intensidad, en contundencia, certificando la existencia física tantas veces deseada. Sus bocas se buscaron y se fundieron en un apasionado beso, sus lenguas entraban y salían en la boca del otro, se frotaba y lamían, se acariciaban húmedas y lascivas, descubriendo, por primera, vez el sabor del otro.
El sabor de la saliva embriagaba sus sentidos. Sus manos buscaban entre la ropa el cuerpo deseado, y las prendas una a una fueron cayendo, dejando al descubierto la desnudez de sus cuerpos. Primero la blusa blanca, y la falda de tubo ajustada a las caderas y a la cintura; después el sujetador y los panties. El dejo que le desprendieran de la camisa y de los pantalones, también sus boxer cayeron al suelo. Las manos eran insuficientes para cubrir toda la piel y dar todas las caricias que llevaban retenidas; fueron los brazos y las piernas, los pechos, el vientre, el cuello y las mejillas... las que se frotaban y acariciaban unas contra otras.
Se deslizaron en la cama, ella de espaldas, él sobre ella, Ella abrió las piernas y el se deslizó dentro de su cuerpo. El calor mojado de su gruta le acogió tiernamente, su cavidad vaginal le envolvía completamente, estaban hechos el uno para el otro. Ya no había deseo, solo amor y pasión que les desbordaba por cada poro de la piel. Sus ojos de encontraban y se sonreían, sus bocas mordían y lamían con frenesí... y no podían retener el movimiento que les impelía a moverse, uno dentro de la otra, la otra acogiendo al uno. Y danzaron, cada vez con mayor frenesí; hasta que el éxtasis se desbordó en cada una de sus células, y un largo escalofrío recorrió sus columnas, y los estertores del placer les propiciaron el orgasmo más largo, intenso y delicioso que jamás habían sentido.
Todo era cuestión de tiempo.
Todo sucedió como estaba previsto.

Letras de Manuel para Rosario

miércoles, 15 de junio de 2011

OBSESIÓN




La obsesión es una cosa peligrosa,
Mi obsesión por ti también.
Voy a tu encuentro imaginario todas las noches,
Para que hagas conmigo
Todo lo que se te ocurra, 
las cosas que no me hace él.

Yo soy el fósforo, la gasolina
Que explota la llama del deseo.
Como deseo tocarte,
Desnudarte, poseerte
Ser esa que al final del día
Recibe tus besos, tus abrazos,
Tus caricias encendidas.

Quiero escucharte decir mi nombre
En la noche oscura
Quiero sentirte golpeando dentro de mí
Quiero que me hagas sentir, sufrir, desear, amar

Agárrame, empújame, por favor
Agarra mi pelo y arrodíllame,
Seré tu esclava de sexo y pasión,
Tu complemento, tu redención.

Hazme rogarte
Suplicarte por más
Llámame como quieras
Tu Diosa, tu reina, tu prostituta o más

Siento tu dureza
Tan profundo dentro de mí 
Golpes frenéticos, movimientos sin control
Estoy perdida en el deseo
ya nadie me podrá encontrar

Estrújame, jódeme
Hasta que finalmente acabemos perdidos
En un mar de deseo, lujuria y pasión.
Estoy obsesionada con tu cuerpo
Quiero disfrutarlo completamente
Y nunca acabar

Sí, mi obsesión
Es peligroso, lo admito
Pero no podemos escapar
Y no me doy por vencida, nunca abandonaré
La esperanza de que algún día
Se haga realidad…

viernes, 20 de mayo de 2011

¿Cómo te atreves?

¿Cómo te atreves a entrar en mi vida en el penúltimo momento, causando confusión en mi mundo y tomando el poder que creía tener sobre mis sentimientos? 
Debilitaste la muralla que había construido a mi alrededor con tan sólo ser el hombre que siempre había esperado, el que me demuestra su cariño tan sólo con un beso de letras…

¿Cómo te atreves a entrar en mi vida a través de la puerta trasera y sin previo aviso; dejándome soñando cada momento con estar juntos y con compartir tus pensamientos?
El deseo que siento de que nuestras almas se conecten en amor y pasión es surrealista. Sueño sentir tu corazón golpeando contra mi pecho, que se enreden nuestros brazos, mis labios besando tu cuello, tu lengua explorando mis senos, tu dureza abriéndose paso entre mis muslos, ocupando mi mojada cavidad; por delante y por atrás,por arriba o por abajo, hasta que mi cabeza se apoye en tu pecho a la hora de gloria de la mañana.

¿Cómo te atreves a entrar en mi vida y exponer los pensamientos que he enterrado durante tanto tiempo, que he sido capaz de suprimir para que poder seguir adelante?
 Me has puesto en un lugar del que no me quiero mover, me has hecho vulnerable a ti porque eres tan malditamente tierno.

¿Cómo te atreves a hacerme esto a mí?
La próxima vez que lo hagas, por favor, avísame
Todavía te dejaré entrar. . .
Porque me encanta lo que haces y podrás continuar haciéndolo…

jueves, 5 de mayo de 2011

VEN

Ven, déjame verte, déjame conocerte, déjame aspirar a poseerte y tenerte para mí. Aunque sea nuestro secreto, solo nuestro secreto.
Quiero sentirte entre mi piel y fundirme entre tus brazos, quiero sentir tus dulces caricias recorrer mi cuerpo de norte a sur.
Bésame, dame la humedad de tu lengua, de tus labios, haz que tu saliva se confunda con la mía creando el sabor del temperamento.
Regálame la dulce sensación de tus manos, haz que te pida más cada vez y que nunca quede satisfecha ni saciada de ti.
Tócame, y mírame a los ojos mientras siento como tus dedos hábiles exploran mis lugares más íntimos y húmedos.
¡Sigue ahí, no pares por favor! Explora, siente conmigo y averigua que más encuentras, mientras observas la pasión que desencadenan tus travesuras en mi rostro.
Sonríeme, búrlate de mi gozo, de mi placer, de la satisfacción que me haces sentir con cada movimiento en falso.
Ya te siento cada vez mas cerca, parece que eres mi dueño y que manejas mis sensaciones y sentimientos a tu antojo.
Aprovéchate, no dejes pasar la oportunidad de poseerme, de dejarme sin aliento de hacer tuyo cada centímetro de mi cuerpo.
Cómeme, succiona todo lo que te gusta de mí, devórame cual si fueras un niño amamantando, muérdelos ellos te lo piden ¿no ves que quieren mas?, quieren brotar y endurecer de placer.
¿Te gusta?
Pues a mí más.
Penétrame, invádeme; conoce mi mundo de pasión por medio de tu miembro viril, entra y sal de mí robándome los suspiros y el poco aire que me sobra. Y quédate aquí para siempre dentro de mí, no salgas nunca.
Róbame, róbame del mundo natural y llévame al trance, a lo desconocido, a lo perplejo, al sentimiento máximo del placer nombrado clímax, a donde mueres por un segundo y regresas a la vida sin darte cuenta.
Abrázame, consuela mis ansias y calma mi respiración, dame tranquilidad y hazme dormir con un beso.
Después despiértame y dúchame, asea todos los lugares íntimos en donde dejaste huella, posteriormente aliméntame y repite todo paso a paso nuevamente sin parar...

sábado, 23 de abril de 2011

TU ESCLAVA












Tira de mi pelo
Y golpea mi trasero
Quiero ser tu esclava
Explora con tus dedos mi carne

No me quejaré
Sólo te pediré más y más
Despacio, profundo,
Más fuerte, más rápido
No te detengas
Te necesito 
Me haces gemir, quiero gritar tu nombre
Me abro, me estiro, me ofrezco a tí
Me golpeas con tu látigo de carne
Y me dejas marcas de placer
Ya no puedo resistir
Poséeme, soy tu fantasía
Quiero ser tu esclava
Voy a ser una chica mala
Con mi cabeza entre tus rodillas
Mientras la esperma corre por mis muslos
Déjame permanecer
Para siempre en tu memoria
Y que me recuerdes siempre
Que quieras fornicar
Tu esclava de amor, pasión y ansiedad.